En nuestra labor psicoterapéutica realizamos un proceso de intervención adaptado a las necesidades del niñ@ o joven, que comprende tres fases diferenciadas: diagnóstico, terapia y seguimiento.
La primera fase de nuestro trabajo constituye la base de todo el trabajo terapéutico posterior. Consiste en recoger toda la información necesaria para detectar el problema o carencia que ha motivado la visita al psicólogo.
Para ello, mediante entrevistas estructuradas, en primer lugar con los padres y después con el niñ@ o joven, y una batería adaptada de test de evaluación de la inteligencia, la personalidad y la psicomotricidad, elaboramos un diagnóstico. Éste es comunicado a los padres en una Cita de Devolución, en la que les informamos de nuestras conclusiones y del tratamiento necesario para tratar de resolver las dificultades detectadas.
Una vez elaborado el diagnóstico de la situación, se inicia la fase de terapia, que se desarrolla normalmente mediante dos sesiones semanales, durante tanto tiempo como sea necesario.
Durante esta fase trabajamos dos tipos de terapia:
Una vez alcanzados los objetivos planteados, es conveniente mantener un seguimiento orientado al control de los avances realizados, la prevención de posibles situaciones conflictivas, la solución de problemas, etc.![]()